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22.05.17

Cómo afecta a nuestro cuerpo el aceite de palma

Qué es el aceite de palma, qué produce en el cuerpo y qué alternativas podemos consumir

Es rico en vitamina A, D y E, no contiene sodio y es fuente alimentaria de antioxidantes, por su riqueza en compuestos carotenoides, pero cuando se procede al refinado pierde estas propiedades. El que llega a nuestras mesas es aceite de palma refinado.

Recientes estudios en animales, como el del Institute for Research in Barcelona, han relacionado al consumo de esta grasa con el cáncer, como inductor de metástasis.

Los alimentos con aceite de palma se podrán consumir muy ocasionalmente, siempre dentro de una alimentación equilibrada, variada y saludable.

Se utiliza en alimentos como las galletas, bollería, barritas, tortitas, cremas de cacao, chocolates, helados, margarinas, patatas fritas, aperitivos, pizzas, salsas, sopas, precocinados, alimentos infantiles y también en cosmética 


Está presente en gran parte de los alimentos que consumimos, y desde los últimos meses  estamos empezando a ser cada vez más conscientes de los efectos negativos de su consumo. La Fundación Española del Corazón, la Organización Mundial de la Salud o la Universidad de Stanford han advertido de sus peligros para la salud. El aceite de palma se usa en la fabricación de helados, mantequilla, cereales para el desayuno, hamburguesas de cadenas de comida rápida, chocolates, gominolas o productos cosméticos. Pero para entender los riesgos que corremos hemos hablado con el doctor Alfonso C. Gálvez, médico nutricionista del Hospital Vithas La Salud, de Granada. El Hospital Vithas La Salud pertenece al grupo sanitario Vithas, que cuenta con 19 hospitales y 25 centros especializados Vithas Salud en España.
 
Qué es el aceite de palma y cómo llega a nuestras mesas
 
El aceite de palma es un aceite de origen vegetal, cuyo consumo y producción ha aumentado en los últimos años (se ha multiplicado por cuatro), siendo el segundo aceite con mayor producción mundial, después del aceite de soja. Se obtiene del fruto de la palma o palmera (Elaeis guineensis), en cuya composición predomina el palmítico, un ácido graso saturado.
 
Se comenzó a utilizar como alternativa a las nocivas grasas hidrogenadas o grasas trans  porque es barata, grata al paladar (no aporta ningún sabor), se usa o manipula bien tecnológicamente y es un alimento que se mantiene sólido, pero una vez en la boca se funde fácilmente.
 
Es rico en vitamina A, D y  E, no contiene sodio y es fuente alimentaria de antioxidantes, por su riqueza en compuestos carotenoides, pero cuando se procede al refinado pierde estas propiedades. El que llega a nuestras mesas es aceite de palma refinado.
 
Síntomas perjudiciales para la salud
 
Esta grasa no es tóxica, ni venenosa, ni está prohibida, ni provoca síntomas a corto plazo, pero los estudios de los organismos que velan por la salud han advertido ya de que su consumo en exceso favorece problemas cardiovasculares y metabólicos, aumentando el colesterol LDL (colesterol malo), que lleva al desarrollo de depósitos de grasa en las paredes de las arterias, provocando aterosclerosis y a largo plazo el riesgo de producir accidentes vasculares, como ictus e infartos.
 
Por otro lado, recientes estudios en animales, han relacionado al consumo de esta grasa con el cáncer, como inductor de metástasis, razón por la que unas pocas células se desprenden del tumor y provocan otros en distintas partes del cuerpo.
 
Cómo lo identificamos
 
Desde 2011, la etiqueta de los alimentos debe identificar los tipos de aceites que se utilizan, según el reglamento europeo de información al consumidor. Hay veces que podemos encontrar este aceite, bajo el nombre de manteca de palma o palmoleina.
 
Se halla en muchos productos de uso habitual, a nivel mundial representa casi el 40% de todo el aceite vegetal usado. Se utiliza en alimentos como las galletas, bollería, barritas, tortitas, cremas de cacao, chocolates, helados, margarinas, patatas fritas, aperitivos, pizzas, salsas, sopas, precocinados, alimentos infantiles y también en cosmética, como jabones, champús, cremas, dentífricos y en la fabricación de piensos para la alimentación animal y en la fabricación del combustible biodiesel.
 
Alternativas al aceite de palma
 
Se ha desarrollado un aceite de girasol rico en acido esteárico y oleico y también hay un esteárico que se encuentra en la manteca de cacao. Estos no aumentan el colesterol, pero son más caros que el aceite de palma y no hay suficiente producción. Habría que reorientar la producción y explotación de girasol y cacao para satisfacer la demanda necesaria.
 
Tenemos la gran suerte de que en los países del sur de Europa, como España, el aceite más utilizado para cocinar es el de oliva. Pero aun así, el aceite de palma está presente en gran parte de la cesta de la compra. El aceite de oliva es rico en ácido oleico (grasas sanas que ayudan a regular el colesterol), polifenoles (protector de la sangre) y vitamina E (antioxidante).
 
Por lo tanto, podemos concluir que estos alimentos se encontrarían en la cima de la pirámide de la alimentación, aquellos que se pueden consumir muy ocasionalmente y de forma moderada, siempre dentro de una alimentación equilibrada, variada y saludable.
 
El compromiso de Vithas: calidad asistencial acreditada, servicio personal y largo plazo
 
Vithas es el primer operador sanitario de capital 100% español y el segundo a nivel nacional. Cada año atiende a más de 4.500.000 pacientes en sus 19 hospitales y 25 centros especializados denominados Vithas Salud. Los 44 centros se encuentran distribuidos a lo largo de todo el territorio nacional y destacan los hospitales de Alicante, Almería, Benalmádena, Castellón, Granada, Las Palmas de Gran Canaria, Lleida, Madrid, Málaga, Sevilla, Tenerife, Vigo, Valencia y Vitoria-Gasteiz. Los 25 centros Vithas Salud se encuentran en Alicante, Elche, El Ejido, Fuengirola, Granada, La Estrada, Las Palmas de Gran Canaria, Lleida, Madrid, Málaga, Marín, Nerja, Pontevedra, Rincón de la Victoria, Sanxenxo, Sevilla, Torre del Mar, Torremolinos, Vilagarcía, y Vitoria-Gasteiz.
 
Vithas cuenta adicionalmente con la red de laboratorios VithasLab, con más de 300 puntos de extracción repartidos por toda España, y con un acuerdo estratégico en Baleares con la Red Asistencial Juaneda que dispone de 5 hospitales y una amplia red de centros médicos repartidos por toda la región.
 
La apuesta de Vithas por una asistencia sanitaria de calidad acreditada y un servicio personal va unida al firme apoyo y visión de largo plazo de los accionistas de Vithas: Goodgrower, quien controla un 80% del capital, y grupo ‘la Caixa’, con el 20% restante.
 
Con un modelo de crecimiento que se basa en la diversificación geográfica y la sostenibilidad, Vithas prevé seguir consolidando su presencia nacional tanto con la apertura de nuevos centros como mediante adquisiciones.
 

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