13.02.15

Más del 50% de los hombres mayores de 55 años padece disfunción eréctil

Mañana, 14 de febrero, se celebra el Día europeo de la salud sexual


Esta patología suele estar asociada a factores de riesgo vasculares, por lo que es recomendable un abordaje multidisciplinar del problema
En torno al 20% de los pacientes no obtienen los resultados esperados con el tratamiento farmacológico disponible. La implantación de prótesis peneanas es una alternativa altamente satisfactoria
La Unidad de Urología, Andrología y Medicina Sexual del Hospital Vithas Nuestra de América colabora estrechamente con el Servicio de Medicina Interna y Endocrinología del hospital para ofrecer una respuesta integral al paciente


Más del 50% de la población masculina mayor de 55 años padece una disfunción eréctil de distinto grado, una patología que afecta a la calidad de vida de la persona y, por extensión, de su pareja. La aparición de alteraciones de la esfera sexual masculina suele estar asociada a la presencia de niveles elevados de colesterol en sangre (hipercolesterolemia), el sedentarismo, el tabaquismo o la diabetes, entre otros factores de riesgo.

Un diagnóstico preciso y precoz permite un inicio temprano del tratamiento, resolver el problema e identificar otras patologías subyacentes, generalmente de tipo vascular, como cardiopatías isquémicas o problemas circulatorios cerebrales, por lo que es recomendable un abordaje multidisciplinar del problema.

La Unidad de Urología, Andrología y Medicina Sexual del Hospital Vithas Nuestra Señora de América, perteneciente a Vithas, grupo sanitario con 12 hospitales y 13 centros monográficos altamente especializados denominados Vithas Salud en España, y liderada por el doctor Enrique Lledó, dispone de las últimas tecnologías en diagnóstico y tratamiento de la disfunción eréctil, y colabora estrechamente como el Servicio de Medicina Interna y de Endocrinología del hospital para ofrecer una atención personalizada al paciente.

Tratamiento farmacológico de la disfunción eréctil

En los últimos años se ha descrito la asociación entre la disfunción sexual y los síntomas de tracto urinario inferior, que parecen tener factores fisiopatológicos comunes y posibles vías comunes de tratamiento. De hecho, la Asociación Europea de Urología en sus guías clínicas sobre disfunción sexual (2014) admite el tadalafilo en dosis diaria de 5 miligramos como tratamiento oral de dicha asociación sintomática tras un adecuado estudio uro-andrológico.

Por tanto, existen diferentes opciones farmacológicas de resolver el problema, asociadas a los inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5 (sildenafilo, tadalafilo, vardenafilo o avanafilo), cada una con su método característico de administración (características farmacocinéticas), bien sea a demanda, dosis diaria, distintas especificidades, tiempos de vida media plasmática, efectos secundarios leves. Si bien su prescripción debe hacerla un médico y siempre tras un adecuado estudio diagnóstico.

Las prótesis peneanas, una solución con un índice de satisfacción de más del 85%

En aproximadamente un 20% de los pacientes este tipo de tratamiento farmacológico no produce el efecto deseado, si bien existen otras terapias para solventar el problema como la inyección intracavernosa, las cremas intrauretrales y, por supuesto, las prótesis peneanas.

Estos dispositivos pueden ser de dos o tres componentes e incluso maleables. Las innovaciones hechas en los últimos años, en cuanto a materiales y protecciones antibióticas de los elementos con disminución extraordinaria de las complicaciones infecciosas, hacen de este recurso un excelente tratamiento de la disfunción eréctil refractaria a tratamientos farmacológicos.

Por supuesto, deben indicarse e implantarse en centros de excelencia, por cirujanos urólogos especializados que puedan responder a cualquier eventualidad y asesorar a los pacientes adecuadamente. El índice de satisfacción en los dos miembros de la pareja tras la implantación de este tipo de prótesis supera el 85%, tanto en encuestas europeas como norteamericanas.

No debemos olvidar tampoco la disfunción sexual femenina. La menopausia, los cambios hormonales, pueden inducir diversos trastornos: pérdida de libido, sequedad vaginal, molestias en la relación sexual (dispareunia). Las Unidades de Disfunción Sexual femenina son ya un hecho, y en numerosas ocasiones el tratamiento conjunto de la pareja es una situación óptima.

La disfunción sexual es un trastorno asociado a la edad, si bien las terapias disponibles son cada vez más eficaces y seguras. Los pacientes deben dejar de lado su posible timidez o vergüenza: la disfunción eréctil no es un mal que hay que aceptar con resignación sino una situación que, compartida con la pareja, debe hacer acudir al médico para buscar una explicación y un tratamiento que permita restablecer la normalidad.

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