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26.06.17

Consejos para cuidar la alimentación en la madurez

Los cambios del organismo en la madurez requieren tener un mayor cuidado en la alimentación


La doctora Fuentes especialista en Endocrinología y Nutrición del Hospital Vithas San José recomienda reducir el consumo de alimentos y bebidas muy calóricos y poco nutritivos y consumir lácteos bajos en grasas preferiblemente

El envejecimiento del organismo supone enfrentar una serie de cambios y modificar de forma periódica los hábitos de vida. A partir de los 30 años y de forma más significativa tras cumplir los 40 años los cambios fisiológicos son más apreciables y exigen un mayor control de la alimentación. Será necesario adaptar la dieta a las modificaciones del metabolismo para conservar el estado de salud y prevenir la aparición de enfermedades. La Dra. Fuentes, especialista en Endocrinología y Nutrición del Hospital Vithas San José recomienda qué alimentos hay que reducir de la dieta a partir de esta edad para mantener un estado de salud aceptable. El Hospital Vithas San José pertenece al grupo sanitario Vithas que cuenta en España con 19 hospitales y 25 centros especializados Vithas Salud.

Uno de los principales cambios de la madurez es que desciende la necesidad calórica, es decir, se necesita una menor ingesta de calorías y se consume menos energía en el desarrollo de las acciones diarias. Debido a ello, y si no se controlan los hábitos de alimentación, aumenta la proporción de grasa corporal. Además, con el paso de los años se experimenta una gradual pérdida de masa ósea y masa magra con una mayor predisposición al desarrollo de enfermedades de alto riesgo. Poner un cerco a los alimentos dañinos para el organismo será esencial para la prevención de patologías y el cuidado del estado de salud. Según la Dra. Fuentes de Vithas San José: “a partir de esta edad, debido a los cambios fisiológicos, habrá que mostrar una especial atención en la alimentación para evitar el consumo excesivo de ciertos alimentos, sin caer en posiciones extremas ni erradicarlos de forma tajante de la dieta, intentando evitar así el aumento de peso y secundariamente el aumento de grasa corporal. Así mismo, se recomienda mantener una actividad física suficiente y acorde a la edad y a las capacidades según el estado de salud de cada persona, equilibrando el gasto y la ingesta de calorías diarias”.

Hábitos más recomendados con carácter general a partir de la madurez para hombres y mujeres

  • Limitar el consumo de dulces/azúcares: con la edad el cuerpo es más vulnerable al desarrollo de la diabetes tipo 2 y numerosos estudios han demostrado que las dietas ricas en azúcares o alimentos de elevado índice glucémico favorecen el desarrollo de la misma, de enfermedad coronaria y algunos cánceres. Un consumo diario de altas cantidades de azúcar, el aumento de peso y la ganancia de grasa corporal se pueden convertir en niveles elevados de glucosa en sangre y, en personas predispuestas, provocan unos niveles así mismo elevados de insulina pudiéndose desarrollar con el tiempo una diabetes. Bollerías y dulces deben consumirse de forma ocasional para evitar además el consumo excesivo de grasa y a menudo de grasa saturada que favorece esta situación. “La O.M.S. recomienda no consumir más del 5% de las calorías totales diarias como azúcar”, explica la Dra. Fuentes.
  • Evitar las bebidas azucaradas y refrescos: contienen un alto índice de azúcares, riesgo señalado con anterioridad y algunas contienen cantidades importantes de fósforo. Algunos estudios han demostrado que la ingesta a largo plazo de alimentos con alto contenido en fósforo asociado a una ingesta deficiente en calcio tiene un efecto negativo sobre la salud del hueso. Al debilitamiento normal de los huesos por acción del tiempo y la vejez, se sumaría este efecto nocivo. “El agua es la única bebida que no daña en ninguna forma nuestro organismo” sostiene la Dra. Fuentes de Vithas San José, quien concluye que a cualquier edad debe limitarse el consumo de estas bebidas siendo su consumo ocasional.
  • Tomar productos lácteos bajos en grasas: la grasa de origen animal que se concentra en los productos lácteos, al ser grasa saturada, aumenta el colesterol en sangre y se acumula en las arterias, aumentando el riesgo de sufrir accidentes cardiovasculares. Debido a los cambios en el metabolismo, también suponen una mayor acumulación de grasas más difíciles de eliminar debido al menor consumo de calorías anteriormente señalado. “Lo más recomendable es consumir lácteos bajos en grasas, como los desnatados o semidesnatados”. Esto no debe llevar a disminuir la ingesta de lácteos ya que son una fuente rica de calcio. En el caso de las mujeres tras la menopausia se deben consumir 2-3 raciones de lácteos al día para asegurar una ingesta de 1.200 mg de calcio al día acompañada siempre de una cantidad suficiente de vitamina D que a partir de esa edad son 800 UI al día. Una ración equivale a un vaso de leche de 200 ml., dos yogures u 80-125 g de queso fresco”, explica la Dra. Fuentes.
  • Controlar el volumen de sal en las comidas: aunque es una de las recomendaciones más comunes y más conocidas, no siempre se tiene en cuenta. “La sal representa un riesgo para la salud cardiovascular. Su consumo en cantidades elevadas se traduce en un aumento de la presión sanguínea, que de forma natural se ve incrementada con la reducción de la elasticidad de las arterias al envejecer”, explica la Dra. Fuentes. Esta hipertensión puede traducirse en problemas arteriales. Además, el consumo elevado de sal se ha relacionado con la osteoporosis. Una dieta alejada de los productos con sal añadida, snacks salados y comidas rápidas o fast food, supondría un cambio en los niveles de sal que soporta el organismo. “La recomendación general, es que se limite el consumo de sal al día a 5 gr.”, explica la Dra. Fuentes.
  • Limitar las carnes rojas a 1-2 veces a la semana: se deben consumir principalmente carnes blancas 3-4 veces a la semana. “Las carnes rojas han sido relacionadas con el aumento de mortalidad cardiovascular y cáncer, pero estos estudios no han podido demostrar si se debía a las carnes procesadas, por lo que no existe actualmente suficientes indicios para recomendar su retirada del consumo, pero sí limitarlo a 1-2 veces por semana”, explica la Dra. Fuentes.
Sobre el Hospital Vithas San José  

El Hospital Vithas San José dispone de dos centros de actividad: el propio hospital y el Centro de Especialidades Beato nº3. A través de ambos se articulan algunos de los programas especializados más innovadores del País Vasco, entre los que se encuentra la aplicación de técnicas endoscópicas avanzadas.
Con una inversión de 7 millones de euros para el período 2013-2016, la innovación y el servicio personalizado al paciente se sitúan en el centro y se ponen en marcha a través de nuevos servicios: la Unidad Materno-Infantil que inició su actividad el 2 de diciembre de 2013, la Unidad del Sueño (febrero de 2014) y Unidad de Cirugía Artroscópica (abril de 2014). La Unidad de Asistencia a Lesionados de Tráfico, la Unidad de Obesidad, son otras de las unidades especializadas del centro vitoriano. Además, es pionero en España en el tratamiento de carcinomatosis peritoneal con un equipo de profesionales expertos en tratar los tumores malignos gastrointestinales.

Actualmente, el Hospital Vithas San José pone a disposición de los pacientes 63 camas, 5 quirófanos, 4 puestos UCI y 56 despachos de consultas externas, entre otras instalaciones sanitarias. Trabaja con las principales compañías de seguros nacionales e internacionales y cuenta, entre otras especialidades, con las siguientes: Anestesiología, Aparato Digestivo, Medicina Interna, Cardiología, Angiología y Cirugía Vascular, Cirugía Cardiaca, Cirugía Estética, Plástica y Reparadora, Cirugía General y del Aparato Digestivo, Cirugía Maxilofacial, Dermatología, Ginecología, Oftalmología, O.R.L., Urología, Traumatología y Cirugía Ortopédica.

El compromiso de Vithas: calidad asistencial acreditada, servicio personal y largo plazo

Vithas es el primer operador sanitario de capital 100% español y el segundo a nivel nacional. Cada año atiende a más de 4.500.000 pacientes en sus 19 hospitales y 25 centros especializados denominados Vithas Salud. Los 44 centros se encuentran distribuidos a lo largo de todo el territorio nacional y destacan los hospitales de Alicante, Almería, Benalmádena, Castellón, Granada, Las Palmas de Gran Canaria, Lleida, Madrid, Málaga, Sevilla, Tenerife, Vigo, Valencia y Vitoria-Gasteiz. Los 25 centros Vithas Salud se encuentran en Alicante, Elche, El Ejido, Fuengirola, Granada, La Estrada, Las Palmas de Gran Canaria, Lleida, Madrid, Málaga, Marín, Nerja, Pontevedra, Rincón de la Victoria, Sanxenxo, Sevilla, Torre del Mar, Torremolinos, Vilagarcía, y Vitoria-Gasteiz.

Vithas cuenta adicionalmente con la red de laboratorios Vithas Lab, con más de 300 puntos de extracción repartidos por toda España, y con un acuerdo estratégico en Baleares con la Red Asistencial Juaneda que dispone de 5 hospitales y una amplia red de centros médicos repartidos por toda la región.
La apuesta de Vithas por una asistencia sanitaria de calidad acreditada y un servicio personal va unida al firme apoyo y visión de largo plazo de los accionistas de Vithas: Goodgrower, quien controla un 80% del capital, y grupo ‘la Caixa’, con el 20% restante.

Con un modelo de crecimiento que se basa en la diversificación geográfica y la sostenibilidad, Vithas prevé seguir consolidando su presencia nacional tanto con la apertura de nuevos centros como mediante adquisiciones.
 

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